El pintor y el niño


Un hombre estaba sentado,

en un banquito del parque

y sobre un lienzo pintaba,

con afán pero poco arte.

art020

La gente se le acercaba,

a ver qué estaba pintando

y cuando lo habían visto,

se alejaban murmurando.

art016

Y es que, aunque el hombre tenía

delante un bello paisaje,

los trazos que ejecutaba,

no eran de ninguna parte.

art020

Tan solo rayas y manchas,

de colores muy variados,

que dibujaba con mimo

y miraba embelesado.

art016

Un niño que allí jugaba,

se acercó y le preguntó”

“¿Qué es eso que estás pintando?”

y el pintor le contestó:

enfant_71

“Cuando encuentro un lugar bello,

mi felicidad es completa

y lo que yo voy sintiendo,

mi mano aquí lo interpreta.”

enfant_71

“Pero yo no veo nada”,

le dijo el niño asombrado,

“tan solo rayas y manchas,

que pones por todos lados”.

art016

“Bueno, pues ahí lo tienes”,

dijo el pintor muy contento,

“en mis cuadros yo reflejo,

lo que estoy viendo, por dentro”.

art46

“Y no olvides una cosa,

que no es ninguna mentira,

la belleza está tan solo,

en el ojo del que mira”.

 

Solo quería que lo trataran bien…


Me contaron que en un pueblo,

había un burrito obcecado,

que jamás obedecíadnky-1

y le molían a palos.

 

El dueño que lo quería,

para acarrear la leña,

no veía la manera

de obligarlo a la faena.

 

Y con una vara larga,

a menudo le pegaba,

sin que el animal, por eso,

hiciera lo que esperaba.

 

 

En esas estaba un día,graphics-donkey-252889

cuando por allí pasó

un hombre, que al ver los golpes,

se paró y le preguntó.

 

“Le pego porque es un vago,

terco y sucio animalucho,

que no me sirve de nada

y me hace trabajar mucho.

 

El hombre se acercó al burrodonkey

y el lomo le acarició,

después le ató el haz de leña

y el bicho ni se movió.

 

Tras ésto, el desconocido,

un saludo insinuó,

se dio la vuelta y por donde

había venido marchó.f9923

Caramba con el viento!!!


Un día de fuerte viento,                                                                                          kumo

mi sombrero se voló

y con ágil pirueta,

de una rama se colgó.

 

El árbol era muy alto

y esa rama muy lejana,

el tratar de recobrarlo,

iba a ser tarea vana.

 

Intenté encontrar un palo,h90

que fuera bastante largo,

para ver si vareando,

conseguía recobrarlo.

 

Pero allí palos no había 

ni tampoco piedras grandes

y eso que anduve buscando,

aquí, allí, por todas partes.

 

Luego me quedé mirando,

desde abajo con tristeza,

cuando otro soplo de vientont69

lo devolvió a mi cabeza.

 

Y tendré una casita…


Cuando yo sea mayor

me haré una linda casita,

de ladrillos arcoiris

y ventanas muy bonitas.cartoon-house-20979558

 

Con césped en el tejado,

del que salgan muchas flores,

cada una con mil hojas 

y cincuenta mil colores.

 

De una hermosa chimenea,

saldrán golosos aromas,

que atraerán continuamente,

pajarillos y palomas.

 

Y en la puerta de la entrada,4r6d7t_jpg

habrá un mágico aldabón,

para que solo lo use,

quién tenga buen corazón.

 

El ratoncito urbanita


Un ratoncito

de larga cola,

vivía escondido,

tras la lavadora.mouse149

 

Le gustaba el ruido,

que hacía al lavar

y que se movía,

al centrifugar.

 

Comía las migas,

que caían al suelo

y bebía las gotas

sobre el fregadero.lavadora

 

Procuraba siempre,

no dejarse ver

y en último caso

tratar de correr.

 

Así estuvo años,

pero se cansó

de sentirse solo

y fue y se marchó.

 

 

Las peleas


En un grupo de muchachos,

había dos discutiendo,

movían mucho las manos

y la voz iban subiendo.

 

Mejor vamos a acercarnos

y sabremos lo que pasa,

el porqué de tantos gritos,

en vez de marcharse a casa.

 

“Tú siempre tienes razón,

o al menos quieres tenerla

y nunca escuchas a nadie,

que no comparta tu idea”.Kids_fighting_switched_directions

 

“Pues tú siempre eres el listo,”

le estaba diciendo el otro

y así seguían gritando,

formando un gran alboroto.

 

Uno de los que miraban,

dio una patada en el suelo,

consiguiendo que pararan,

lo que parecía un duelo.

 

“No se quién tiene razón,

ni quién está equivocado,

pero tenéis malos modos

y acabaréis a bocados”.

 

Cuando la gente discute,image013

sin llegar a ningún sitio,

en lugar de ser humanos,

se parecen a los simios.

La leyenda del río, el lobo y el hombre


Dice la leyenda,

que al bajar el río,

si escuchas atento,

oyes un aullido.

 

 

Dicen que hace tiempo

por aquella zona,

habitaban lobos

y también personas.

 

Los lobos, sedientos,

bebían del agua

y también la gente,

bajaba a buscarla.

 

Nunca pasó nada,

hasta que un mal día,

vio un hombre del pueblo,

que un lobo bebía.

 

Solo era un cachorro,

que se despistó,

dejó la manada water

y a beber bajó.

 

El hombre a pedradas,

lo quiso ahuyentar

y fué cuando el lobo,

se puso a aullar.

 

Toda la manada,

que no andaba lejos,

acudió al momento,

como acto reflejo.

 

De aquel pobre hombre,

no encontraron prenda

y así es como, entonces,

nació la leyenda.